Archivo de la etiqueta: Alan Sokal

Impostura intelectual

Torre de Babel tiene como política no publicar comentarios de incontinencia y desahogo, tipo Facebook. En contra de esta política publico los comentarios no divulgados que he recibido. Lo hago confiando en que a quienes les parece que estamos ante un pensador importante a quien yo he maltratado, le eviten a la cultura arquitectónica colombiana tener que esperar cincuenta años para entenderlo. Los invito a explicarlo, aclarando que lo que estoy tratando de hacer es desenmascarar lo que considero una impostura intelectual.

Me parece que Mauricio Pinilla tiene razón al afirmar que el Orquideorama se merecía el Premio Nacional de arquitectura. Pero eso es otra cosa. A lo que he llamado charlatanería es al texto publicado de un foro, en el que además yo participé. Considero que nos están tratando de vender como contemporaneidad, vanguardia y genialidad, lo que en su momento Alan Sokal denominó impostura, chapucería y logorrea.

Este fenómeno del abuso del lenguaje científico y de la metáfora proviene  en arquitectura  de un círculo al que pertenecen Andrés Jaque, Izaskún Chinchilla y Uriel Fogué, entre otros, quienes amparados en autores como Gilles Deleuze, Felix Guattari  y Bruno Latour, saquean ideas pertenecientes a los campos de la ciencia, la filosofía y la sociología, para transponerlas a la arquitectura, de manera “paradójica”, reproduciendo los abusos de los que  lo que Sokal acusa a estos mismos autores. Para el caso, la construcción de una impostura sobre otra impostura.

A Jaque, Chinchilla y Fogué hay que abonarles que su modo críptico resulta más inteligible que el ultracríptico Mesa. Además, acuden  a las obligatorias referencias bibliográficas, caso que no se da en los escritos de Mesa.

Mi forma de mostrar la impostura ha sido evidenciándola, citando los textos de Mesa como aparecen en la revista Memorias. No considero necesario hacer más porque me parece que la falta de claridad que demuestran brilla por sí misma, hasta el punto de poderla considerar humorística.

Si los admiradores o partícipes de este modo de escribir insisten que basta con leerlos, que hablan por sí mismos, que no necesitan explicación, y que la molestia o la risa que nos genera a algunos es cuestión de ignorancia, asumo que el caso queda cerrado. Los que así piensan seguirán pensando que estamos ante un talento al que yo malignamente quiero perjudicar, y yo seguiré pensando que estamos ante una impostura intelectual.

Sin embargo, si alguno considera necesario demostrar mi equivocación, ojalá opte por la claridad. Le aseguro que yo, y probablemente algunos de los que consideran que esto es chapucería, verborrea o logorrea, y una prolongación de la seudovanguardia española, les aseguro que se lo sabremos reconocer.

Guillermo Fischer

Comentarios no publicados:



Autor: Sergio Gomez.
Que lastima por Fischer.
No ha sido capaz de entender lo que dice Felipe!! Esta desconectado… Lee apenas un fragmento de sus textos y cree haberlo abarcado. Tendria que desmenuzar palabra por palabra el texto para poderlo entender, pues cada una de ellas tiene un sentido completo.
Lo descalifica como si fuera su enemigo, ridiculizandolo. Sin embargo el que queda ridiculizado es el.
No creo que la obra de felipe pueda ser reducida a 5 parrafos fuera de contexto, tendria que estudiarse sus edificios y sus libros.
La historia en pocos meses olvidara este incidente sin importancia, pero en unos 50 años los arquitectos podrán recorrer los magníficos edificios de Felipe,  leer sus textos y entender el pensamiento que le daba sentido a la arquitectura Colombiana de la primera década del siglo XXI. Lastima que Fischer se haya quedado por fuera de todo esto, desconectado, sin producir, sin escribir, sin crear, vive en otro tiempo y espacio, y por eso le angustia no etender y para no perder visibilidad, ataca a los que si trabajan. El fondo de sus textos  es un amargo quejido.
Autor:Ana Maria Pinzon:
Sigo opinando que es muy desafortunada esta actitud de «ataque directo» y lo único que se me viene a la mente son dos palabras: mala leche.
Autor : Maarten Goossens
Guillermo: ¿Fue su columna un chiste entonces? No había caído en cuenta…
Pero lo que pasa es que denuncia el uso de un lenguaje en su opinión vacía, pero sin decir por qué lo es. Por lo tanto, si yo fuera Felipe Mesa, en este momento no me sentiría invitado a dar respuestas o iniciar una discusión (una discusión que podría resultar muy interesante, porque este tema de «hablar en difícil» sí creo que es un problema que merece atención) porque Ud. en su columna no dice nada en concreto sobre los fragmentos del texto en cuestión.
Lo invito a enumerar 10 palabras empleadas por Mesa y explicar de cada una por qué está mal usada.
Autor: Guillermo Fischer
Hola Maarten:
Diez palabras: todo el texto!
Estoy dejando que los lectores juzguen por su cuenta, para Ud, por lo visto esta ponencia es coherente, lo invito  publique un articulo en defensa.
Saludos,
Memo
Autor : Maarten Goossens
Todo el texto…. bien, pero ¿dónde está la explicación de por qué el lenguaje de Mesa no sirve?
No estoy en contra de la denuncia o del tema o «a favor de Felipe Mesa» (como si esto fuera una competencia) ni mucho menos, por lo tanto no me corresponde a mí publicar un artículo en su defensa. Lo que sí me parece clave es que siempre haya argumentos y que las críticas estén fundamentadas, y eso es lo que me hace falta y la razón de hacerle la invitación que le hice.
Un saludo,
Maarten
Autor : Maarten Goossens
Guillermo, los comentarios que hice sobre su columna los hice con el objetivo de iniciar una discusión sobre el tema que está proponiendo pero a raíz de argumentos. No entiendo por qué no publicó mi comentario ni  responde públicamente: ¿Es Torre de Babel no un portal abierto?
Sigo entonces a la espera de que publique el comentario de antes de ayer. Hagamos esta conversación entre todos para que todo el mundo pueda participar.
MG

Comparte este artículo:

Verborrea arquitectónica: el nuevo yerbatero paisa

En  Medellín  ha  surgido un grupo perteneciente a la nueva generación  de arquitectos, a quienes la verborrea de origen filosófico-cultural parece trasnocharlos tanto como la necesidad de fama. Jerga filosófica o seudofilosófica, y teoría (estéril) de la arquitectura de los años 80, pero con más de dos buenas décadas de trasnoche. Hay uno que sobresale: Felipe Mesa, quien se caracteriza por el uso de un metalenguaje con el que pretende cautivar las audiencias estudiantiles. Esto me trae la imagen del culebrero paisa, ese folclórico charlatán vendedor de ineficaces pócimas que iba de pueblo en pueblo.

En un interesante Foro en la Universidad Javeriana, Mesa presentó lo que denominó “aforismos”. Veamos algunos ejemplos de ellos:

Arquitectura espera

“Los proyectos nunca están completos. Por eso se dice que la arquitectura es la activación de redes e intercambios ecosociales en espera. Un grupo de aves, la lluvia, una conversación humana o el paso de un auto son fenómenos cotidianos, que posibilitan la arquitectura y que la conectan con amplios ciclos planetarios y eventos cotidianos de manera simultánea. La arquitectura es fuerza relacional y actividad pasajera. Viene y se va. Más que estilo y vanguardia es configuración abierta, que da un paso atrás y espera el contacto con diversos grupos humanos y no humanos. Es contacto y desgaste.”

Arquitectura animada

“La arquitectura pertenece a un tercer reino planetario: el de lo inorgánico animado. Es relación estrecha de lo mineral-orgánico y por ello, se sitúa en una categoría especial de lo vivo. Cómo técnica natural posee una micro evolución dispar no lineal y pequeñas extinciones. Antes que plantear la escisión entre lo natural y lo artificial, se suma a la incertidumbre sobre los límites de lo vivo.”

Arquitectura ecosocial

“La arquitectura es el encuentro de fuerzas sociales y eco-lógicas en un tejido complejo y concreto. No es metafórica sino radicalmente directa. Y lo social es en sí mismo una ecología. Es red de redes y ciclo de ciclos. El tejido es continuo y cortándolo advertiremos sus diversas fuerzas: flujos comunicativos de electrones, fuerzas lumínicas y gravitatorias planetarias, relaciones afectivas cotidianas. “

Arquitectura acuerdo

“El proyecto de arquitectura puede entenderse como un acuerdo parcial o un pacto provisional: social, material, energético y afectivo. La arquitectura es en sí misma la suma de contratos naturales y sociales necesarios. El proceso del acuerdo implica el desacuerdo, la diferencia y zonas de simetría que puedan dar paso a estrategias proyectuales concretas. ….“

Texto completo en Memorias de arquitectura, NOTAS ABIERTAS Y REDUNDANTES PARA UNA ARQUITECTURA ECOSOCIAL, Felipe Mesa,  vol. 2 num. 3, 2009, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá.

El nivel de enredo y el metalenguaje es tal, que bien se merecería compararlo con la conocida burla de Alan Sokal, profesor de física  teórica en NYU.

Sokal publicó un articulo en Social Text titulado “Transgredir los límites: Hacia una hermenéutica transformadora de la gravedad cuántica” el cual mereció elogiosa crítica, para luego publicar otro en Lingua Franca donde mostraba como el artículo había sido una trampa, con el objetivo de mostrar  la falta de rigor de los intelectuales «posmodernos» tales como Deleuze ,Lacan, Baudrillard y Kristeva, quienes utilizan abusivamente conceptos prestados de las ciencias físico-matemáticas, aturdiendo a sus lectores con una jerga aparentemente erudita, sin preocuparse por su sentido, y de paso, negando la verdad.

A quien le interese el tema, encontrará una interesante entrevista en: Biblioweb de sinDominio

Propongo leer el contenido cultural tras la jerga de Mesa como equivalente al contenido científico tras la jerga reciclada por Sokal, y han pasado desde esto, más de quince años.

Para ponerlo de otro modo, me parece que Mesa ha escrito algunas de las mejores piezas humorísticas que yo haya leído, ya no en sokalesco sino en cantinflesco. Con la diferencia que Cantinflas buscaba, de manera genial, hacernos reír, en cambio, lo que busca Mesa es una apariencia intelectual, que termina siendo igual o aún más jocosa.

Guillermo Fischer

Nota: algunas personas me han dicho que la dureza de los términos usados en este articulo distrae la atención de la discusión principal,  que como dice Willy, es acerca de como se escribe la arquitectura ¿En qué términos? ¿Para quien se escribe?
Con esa intención se han remplazado términos como culebrero y charlataneria por yerbatero y verborrea.
GF

Comparte este artículo: