Mejor mirar todo

Por: Benjamin Barney-Caldas

En: teoría -

Enero 10-2013

“Es imposible ir hacia adelante y mirar hacia atrás; quien vive en el
pasado no puede avanzar” dicen que dijo Ludwig Mies van der Rohe.
Desde luego no se puede vivir en el pasado, pero no se puede avanzar
desconociéndolo. Sobre todo porque en las ciudades la arquitectura del
pasado está presente y en uso, ya sea el edificio mismo, con todas sus
modificaciones, como muchos patrones y tipos arquitectónicos que sólo
han evolucionado. Además la arquitectura, en tanto arte, también es
histórica. El gótico no es posible antes del románico, ni el
posmodernismo antes del modernismo. Y mas clásico que la arquitectura
de Mies qué. No se puede progresar técnicamente, ni mucho menos
innovar, sin mirar atrás, pues implica hacerlo desde lo mejor del
pasado. Pero tampoco se puede evolucionar estéticamente sino a partir
de lo anterior, pues es lo que permite la comparación, la referencia.
Es lo que hace que el “menos es mas”, que también se adjudica a Mies,
sea cierto casi siempre, aunque Robert Venturi dejó en claro, que a
veces menos es menos (Complexity and Contradiction in Architecture,
1966).

Como lo dijo Lord Palumbo, presidente del jurado del Premio Pritzker
de 2012, otorgado al arquitecto chino Wang Shu, “el asunto de la
relación adecuada entre presente y pasado es particularmente oportuna,
porque el proceso reciente de urbanización en China invita al debate
sobre si la arquitectura debe anclarse en la tradición o si sólo debe
mirar hacia el futuro”. Y para Alejandro Aravena su arquitectura “es
intemporal, profundamente arraigada en su contexto y sin embargo,
universal.” A su vez Yung Ho Chang destaca que “tiene sus raíces en el
contexto local y es culturalmente sensible”, para Juhani Pallasmaa “es
un ejemplo de la capacidad de la arquitectura contemporánea de
enraizarse en un suelo cultural local e incorporar profundos ecos de
una tradición específica” y hasta Zaha Hadid reconoce que “la
transformación de los usos de materiales antiguos y motivos es muy
original y estimulante. Es decir que todos los miembros del jurado,
concuerdan en que Wang Shu mira hacia atrás para poder avanzar (para ver, click aquí )

Por su parte, Glenn Murcutt, también jurado del Pritzker de 2012,  se
queja con toda la razón de que “la forma por si misma se ha convertido
en una disciplina superficial” señala que Shu ha “evitado el
sensacionalismo y la novedad.” Y tal vez sea esta la principal razón
para mirar hacia atrás, pues la frase de marras, fuera de su contexto,
es decir del debate sobre la arquitectura a mediados del siglo XX,
probablemente significaba para Mies otra cosa: la necesidad de superar
algo que ya era pasado: la arquitectura de los pioneros, incluyendo
sus primeras obras y su propio origen, de los que hablaba Nikolaus
Pevsner (Pioneros del diseño Moderno, de William Morris a Walter
Gropius, 1936). En conclusión, mejor mirar todo: atrás, adelante y a
los lados y sobre todo al presente. Como lo dijo Agustín de Hipona:
“El presente del pasado es la memoria, el presente del presente es la
percepción directa y el presente del futuro es la expectativa”. Del
pasado solo queda su historia y consecuencias, y es a partir de ellas
que deberíamos prever nuestro futuro, cambiando lo que se deba
cambiar.

 

Benjamin Barney Caldas

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